martes, 14 de octubre de 2008

Hoy hablamos de... Jack Arnold

Hoy tenemos otro de nuestros pequeños homenajes a las grandes figuras, mejor o peor reconocidas, de la historia del cine.
Solo por haber dirigido esa maravilla que es La Criatura de la Laguna Negra y que en Panda de Tolos tanto idolatramos, Jack Arnold ya se merece estar aquí. Pero hizo más cosas, no por nada se le recuerda como el mejor director de ciencia ficción de los años 50...

Tal día como hoy, el 14 de octubre de 1916, Jack Arnold nació en New Haven, Connectitcut.
Estudió en Ohio, en la Universidad y en la Escuela de Arte Dramático.
Durante la Segunda Guerra Mundial se dedica a realizar documentales para el ejército americano, y poco después comienza a hacer también películas didácticas. Por uno de sus documentales (titulado “With these hands”) llegó a estar nominado al Oscar en 1950.
Inmediatamente es contratado por la Universal para dirigir cine.

Jack Arnold debuta en 1953 con una película de cine negro titulada “Girls in the night”, y ese mismo año ya se adentra en la ciencia ficción con “It Came from Outer Space” (en España “Vinieron del espacio” o “Llegó del más allá”), una adaptación de un relato de Ray Bradbury y que trataba de una invasión extraterrestre en pleno desierto de Arizona con un joven astrónomo como único testigo pero al que nadie cree.
It Came from Outer Space fue la primera película de la Universal rodada en 3D, una nueva técnica en la que los espectadores se ponían unas gafas especiales y veían la película con una innovadora sensación de profundidad.

A continuación Jack Arnold dirige el drama “The Glass Web” (“Ensayo dramático”), y en 1954 llega...

...La Criatura de la Laguna Negra.
“Creature from the Black Lagoon”
, titulada aquí “La Mujer y el Monstruo”, es la última de las grandes películas de terror de la Universal. En los 50 a la gente dejaban de interesarle los monstruos clásicos, ahora lo que estaba de moda era la ciencia ficción: historias del espacio exterior, bestias de otros tiempos devueltas a la vida, invasiones de seres extraterrestres y mutaciones monstruosas provocadas por accidentes nucleares (Godzilla es el más claro ejemplo). Con la Criatura de la Laguna Negra se intentaron juntar los dos estilos: el terror clásico con un monstruo de la prehistoria vivo en nuestros días. Y no funcionó nada mal.
Originalmente rodada también en 3D, en ella vemos a un grupo de científicos y exploradores en el Amazonas investigando fósiles, hasta que en lo más profundo de la selva descubren un ejemplar vivo de uno de esos seres prehistóricos, un monstruoso hombre anfibio. Tratarán de capturarlo vivo para poder estudiarlo, pero la Criatura conseguirá escapar llevándose consigo a una de las científicas, de la que parece haberse “enamorado” misteriosamente...
Un guión fantástico, una fotografía espectacular (sobre todo en las escenas subacuáticas), un ritmo que no decae y unas actuaciones sobresalientes hacen de esta película un clásico imprescindible.

El año siguiente, 1955, es un año muy prolífico para Jack Arnold. Rueda un western titulado “The Man from Bitter Ridge”, y después continúa la historia de la ya famosa Criatura con su secuela, “Revenge of the Creature” (“La Venganza de la Criatura de la Laguna Negra”).
En esta segunda parte otro grupo de científicos deciden volver al Amazonas para capturar vivo al hombre anfibio. Lo consiguen y encierran a la Criatura en un zoológico marino de Florida, pero poco después escapará, sembrando el caos por toda la ciudad.
Esta secuela no es tan magnífica como su predecesora, pero no deja de ser una muy buena y entretenida película, y desde luego es muchísimo mejor que la tercera y última de la saga, “The Creature walks among us” (“La Criatura camina entre nosotros”) dirgida en el 56 por John Sherwood y en la que la Criatura, tras sufrir graves quemaduras en un incendio, pierde capas de piel convirtiéndose casi en un ser humano...
Como curiosidad, “La Venganza de la Criatura” es el debut cinematográfico de un jovencísimo Clint Eastwood, que aparece brevemente en un laboratorio haciendo de científico.

Todavía en 1955 Arnold hace sus primeras incursiones en la televisión, dirigiendo cuatro capítulos de la serie Science Fiction Theatre. Además, sin acreditar y a modo de colaboración con el director Joseph Newman, también rueda algunas escenas de otro clasicazo de la ciencia ficción, “This Island Earth” (“Regreso a la Tierra”), en el que unos científicos construyen una máquina para contactar con extraterrestres y después serán “invitados” por ellos.
Y para terminar el año dirige “Tarantula”, de nuevo ambientada en un desierto es la historia de un científico que inventa una fórmula para que los animales crezcan más deprisa y acabar con el hambre en el mundo, pero unos incidentes en el laboratorio terminan con una araña gigante vagando y destruyendo el pueblo...

Durante el año siguiente dirigiría películas menores, pero en 1957 llegó la que para muchos es su obra maestra absoluta: “El Increíble Hombre Menguante”.

De crucero por el mar con su mujer, el protagonista se ve envuelto en una extraña neblina radiactiva. No le da más importancia al hecho, pero de vuelta a casa comienza misteriosamente a encoger día a día hasta quedar reducido al tamaño de una mosca.
En esa situación verá el mundo como un lugar completamente diferente, en el que deberá tener cuidado de no ser pisado por su propia esposa, de que no se lo coma el gato, de no caerse bajando un altísimo escalón y, sobre todo, en el que se encontrará terriblemente solo.
Con unos efectos especiales impresionantes, la película camina entre el drama y el terror de manera magistral, llevando al director a su cima artística, pues El Increíble Hombre Menguante fue su última gran obra.

Tras varias películas menores a finales del 57 y dos sonados fracasos comerciales en 1958 (“The Space Children” y “Monster on the Campus”) la carrera cinematográfica de Jack Arnold se vio truncada. Quedó relegado a la dirección de capítulos de series, y aunque esporádicamente volvió al largometraje, fue en la televisión donde trabajó y se hizo un amplio y abundante currículum hasta su retirada a principios de los 80.
Y finalmente, el 17 de marzo de 1992, Jack Arnold fallecía de arteriosclerosis en Los Ángeles.

A pesar de su relativamente corta carrera en el cine, Jack Arnold nos dejó un puñado de grandes películas a las que podemos dar varias visiones diferentes y con temas que aún hoy siguen vigentes.

sábado, 11 de octubre de 2008

Lo que se siente

Hoy os traemos la nueva cosa de Panda de Tolos, llamada Lo que se siente:



jueves, 9 de octubre de 2008

Panda de Tolos en Las Horas Perdidas

Las Horas Perdidas, una de las webs de cine más importantes de este país, ha puesto hoy una crítica de nuestro corto "Me quedé aquí". Podéis leerla aquí.
Muchas gracias a la gente de LHP, en especial a Rafa Martín, autor de la crítica.

lunes, 6 de octubre de 2008

Hoy hablamos de... Tod Browning (y 2)

Continuamos con este pequeño homenaje a Tod Browning con motivo del aniversario de su muerte. Ayer os contaba su juventud y sus inicios en el cine, hoy veremos su ascenso a la fama y su posterior decadencia.

A finales de los años 20 se comenzó a producir cine sonoro (y, curiosidad, precisamente hoy también es aniversario del estreno de la primera película con fragmentos sonoros: fue “El Cantante de Jazz” protagonizada por Al Jolson y estrenada el 6 de octubre de 1927. No era completamente hablada, pero tenía canciones cantadas y fragmentos de diálogo. La primera película 100 % sonora fue al año siguiente “Luces de Nueva York”).
En apenas tres años el cine mudo murió y el sonoro se estableció completamente.

En 1931 la Universal contrata a Tod Browning para que adapte a la pantalla la historia de Drácula. Lon Chaney había muerto el año anterior, así que el actor encargado de interpretar al famoso vampiro fue el húngaro Bela Lugosi, que ya destacaba por interpretar el mismo papel en la obra teatral de Broadway.
En taquilla la película fue éxito absoluto, y con ella Bela Lugosi se lanzó definitivamente al estrellato (y a un triste encasillamiento), pero en verdad ni Browning ni la Universal quedaron plenamente contentos. Al haber poco presupuesto el estudio restringió mucho la libertad creativa del director: le entregaron un guión lleno de diálogos, y Browning prefería que se hablara menos y la acción se basara más en la actuación de los personajes, al estilo del cine mudo. Además, dicho guión no adaptaba directamente la novela de Bram Stoker, sino que era una adaptación de la obra de teatro, por lo que el argumento respecto a la novela original cambió bastante. Y eso, unido a los recortes de metraje por la falta de fondos, hicieron que la historia de la película sufriera problemas de continuidad.
A pesar de todo Browning se las ingenió para meter sus pequeños toques bizarros, como unos armadillos pululando por el castillo o primeros planos de cucarachas, pero la falta de medios y de presupuesto dañaron el resultado final de la película.
Lo mejor de esta cinta fue que abrió la puerta para todas las que vinieron después: gracias al éxito que tuvo se pudo desarrollar enormemente el género del cine de terror durante los años 30 y 40, pero Drácula, a pesar de su magnífica ambientación y fotografía, es un gran clásico pero no es ni de lejos la mejor película de Tod Browning.

Tras rodar Drácula hizo un pequeño drama titulado “Iron Man”, y en 1932 retomó una vez más el tema del circo para (en mi opinión) alcanzar la cumbre con “Freaks”, aquí titulada “La Parada de los Monstruos”.
Los freaks, en inglés “rarezas” o “fenómenos”, son un conjunto de personajes/atracciones del circo de la época: la mujer barbuda, un hombre sin piernas, los cabezas de chorlito, enanos, el hombre-torso (un hombre sin brazos ni piernas), diversos discapacitados físicos y mentales, el hermafrodita (mitad hombre mitad mujer)... todos aquellos seres rechazados por la sociedad y que como único medio de ganarse la vida acababan en el circo formando una especie de zoológico humano y viviendo a costa de las burlas de la “gente normal” que pagaba por verlos.
La película cuenta una “historia de amor” (si la habéis visto entenderéis las comillas) entre una humana “normal” y uno de esos freaks y el conflicto que se produce en el circo entre ambos “bandos”.
El problema de esta película (que en realidad es su mayor virtud) es que Tod Browning dio rienda suelta a sus gustos por lo macabro y lo monstruoso y para los papeles del grupo de freaks lo que hizo fue contratar a auténticos freaks de feria, nada de actores disfrazados o maquillados, sino verdaderos “fenómenos” de circo interpretándose a sí mismos en lo que era el día a día de una feria. Y para colmo, representó a estos monstruitos con ideas y sentimientos mucho más humanos que los propios humanos “normales” que salían en la película.
(Esto se llama: tenerlos cuadrados, Tod).
Hoy en día puede parecer una tontería (y más cuando se ven imágenes mucho peores sin ir más lejos en los telediarios) pero en aquella época fue todo un escándalo: contar un “romance” de esa clase, mostrar de manera tan natural a unos seres tan repulsivos, y encima, dotarlos de nobleza y sentimientos. La película provocó un rechazo general e inmediato y se convirtió en un fracaso total de taquilla.
Tuvieron que pasar por lo menos 30 años para que la cinta fuera rescatada y proyectada en un festival y el público comenzara a apreciarla.


Tras el batacazo de Freaks la carrera de Browning se iba a pique. Volvieron los problemas de alcoholismo (si es que alguna vez se fueron) y el director se hundió en la desconfianza.

Unos años después, algo recuperado, rodó un remake de su película del 27 “London After Midnight”, cambiando el título por “La Marca del Vampiro” y con Bela Lugosi haciendo del vampiro que años atrás había interpretado Lon Chaney, aunque casi repitió su papel como Drácula.
Tras esto dirigió en 1936 “Muñecos Infernales”, un drama con unos protagonistas atormentados y bastante complejos, en el estilo habitual de Browning, y con unos trucos de cámara y unos efectos especiales muy elaborados para la época.

Parecía que su carrera remontaba, pero desgraciadamente su siguiente película fue la última: en 1939 dirigió “Milagros en venta”, un thriller policíaco con toques de magia e ilusionismo.
Durante un par de años más siguió trabajando en el mundo del cine, pero haciendo tareas pequeñas y de poca importancia, hasta que finalmente en 1942 se retiró de manera definitiva, mudándose con su mujer a una casita en Malibú, una zona costera a las afueras de Los Ángeles.
Dos años después su mujer fallecía, y Tod Browning pasó el resto de sus días solitario y ansiando únicamente que a él también le llegara su hora.

Y así vivió unos 20 años, hasta que tal día como hoy, el 6 de octubre de 1962, Tod Browning moría por, cosas de la vida, la misma causa que su actor fetiche y amigo Lon Chaney, por un cáncer de laringe.
Lo más dramático de todo es que al año siguiente de su muerte se rescató y proyectó “Freaks” en el Festival de Cine de Venecia, y Browning no llegó a ver cómo se empezó de verdad a apreciar el verdadero valor de su película, convirtiéndose en el film de culto que es actualmente (y aún así, es una película que hoy en día, en estos tiempos que corren de “lo políticamente correcto”, nadie se atrevería a hacer).

Tod Browning no tuvo una vida fácil, pero tenía unas cualidades que supo aprovechar y explotar, y aun con todo, es admirable que durante su carrera nunca dejara de luchar por lograr hacer lo que quería: transmitir emociones, ya fuera en el jardín de su casa o a través de sus magnéticas películas.

domingo, 5 de octubre de 2008

Hoy hablamos de... Tod Browning (1)

Hoy no toca hablar de Panda de Tolos. Hoy comienzo una serie de homenajes hacia grandes figuras más o menos reconocidas del séptimo arte, personajes a los que admiro y a los que quiero rendir un pequeño tributo desde aquí.

Por ser mañana el aniversario de su muerte, en este primer homenaje voy a hablaros de Tod Browning.


Tod Browning
fue un actor y director que vivió desde finales del XIX hasta mediados del siglo XX. Creció a la par que el cine, empezó a trabajar en él cuando despegaba la industria, y más tarde se adaptó como pocos al gran cambio: el paso del cine mudo al sonoro.

Nació en Kentucky como Charles Albert Browning, Jr. el 12 de julio de 1880, y ya desde niño mostró aptitudes artísticas: cantaba en el coro de la iglesia, destacando entre los demás, y representaba en el jardín de su casa para sus vecinos piezas musicales y pequeñas obras de teatro escritas por él, al principio gratis, luego cobrando canicas, y finalmente centavos.
Ya un poco más mayor se matriculó en el instituto, pero no llegó a graduarse. A los 16 años se enamoró de una bailarina gitana que actuaba en el circo y acabó fugándose con ellos. Se autorrenombró Tod y lo dejó todo atrás para irse a recorrer Estados Unidos de feria en feria con el circo, haciendo un poco de todo: desde simple presentador de las atracciones hasta acróbata o ilusionista, lo que fuera, era dinero fácil trabajando en lo que le gustaba.
Pero su número más famoso era el de cadáver viviente. Haciéndose el muerto le enterraban vivo en un ataúd (trucado con un sistema de ventilación y con un compartimento para bombones de chocolate) para al día siguiente exhumar el féretro y comprobar cómo “volvía a la vida” ante la atónita mirada del público. Y así una ciudad tras otra durante años, horas y horas sepultado bajo tierra que Browning aprovechaba para meditar, teniendo una intensa y enorme actividad cerebral con la que desarrolló plenamente su creatividad.

Años después fue presentador de un vodevil en Nueva York, y allí conoció a D. W. Griffith, un famoso director, que en 1913 le introdujo en el mundillo del cine como actor dándole pequeños papeles en sus comedias.
Esto le dio la oportunidad un par de años después de empezar a dirigir sus propios cortometrajes.

En 1916 sufrió un grave accidente. Conducía un coche con dos amigos y, se dice que a causa de sus problemas de alcoholismo, se estrellaron contra un vagón de tren cargado con raíles para las vías. Uno de sus amigos perdió la vida, y el otro y Tod sufrieron fuertes heridas. Browning en concreto perdió casi toda la dentadura (tuvo que ponerse una prótesis dental y dejarse bigote para tapar una horrible cicatriz) y se quedó con una cojera para el resto de su vida.

Al año siguiente, ya recuperado (aunque nunca se llegó a recuperar completamente, sobre todo de la muerte de su amigo) Tod Browning dirigía su primer largometraje, titulado “Jim Bludso”.
Aunque con Griffith había actuado en comedias, como director desde el principio se interesó más por el drama, el cine negro, la oscuridad, los monstruos y las deformidades (físicas... o no).
Y conoció a Lon Chaney, “el Hombre de las Mil Caras”, que con el tiempo se convirtió en su actor fetiche, trabajaron juntos en numerosas ocasiones ya que tenían muchos intereses y aficiones en común. Por muy macabro o atormentado que fuera un personaje creado por Browning, Chaney siempre aceptaba gustoso, era un actor que lo daba todo, llegando incluso a sacrificar su integridad física por dar realismo a sus interpretaciones.

De sus múltiples colaboraciones destaco “El Trío Fantástico” (1925), donde Lon Chaney es el cabecilla de una banda de ladrones que de día son artistas de circo y de noche saquean las casas de la gente rica para robar joyas, “London After Midnight” (1927), película en la que Chaney interpretaba a un falso vampiro y que hoy en día está desaparecida ya que solo se conservan el guión y fotogramas sueltos, y “Garras Humanas” (1927), que sinceramente es una de las mejores películas que he visto nunca, y cuenta la historia de Alonzo (Chaney), un hombre sin brazos que trabaja en el circo y que para intentar conseguir el amor de su compañera Nanon (Joan Crawford) llega a... no os cuento más. Vedla.

Y así, llegamos a la década de los 30 y a la aparición del cine sonoro. En estos años llegarían Drácula, los Freaks, y el auge y la decadencia de este director... pero todo esto os lo contaré mañana, en la segunda parte del homenaje a Tod Browning.

domingo, 28 de septiembre de 2008

El Doctor Kálòh contra El Ateo

Debido a los problemas técnicos de Iago y a su tardanza en llegar, aprovechamos para adelantar rodaje de la semana próxima, por eso el otro día teníamos ya preparado el trailer de la tercera parte, pero hoy toca la segunda:
Después de su presentación, tornayretorna El Doctor Kálòh a Panda de Tolos.
En esta ocasión, mientras pasea por sus dominios (los jardines de la Plaza de Oriente) descubre a un falso predicador incitando a las masas, a un comunista lanzando consignas contra Dios, descubre a... El Ateo.
A veces de las peores condiciones salen cosas ricas. La solución es la improvisación.
Una lucha epicobíblica:



Agradecer a los tolos que aguantaron pacientemente antes y durante el rodaje, a $ Dios Aga $ por volver a traernos al auténtico Kálòh, y of course a Iago por... ¿habéis visto el vídeo? Pues eso, no hay más palabras, su señoría.
Y como no somos culpables de nuestro pasado, El Doctor Kálòh aún volverá con nosotros una vez más. Próximamente.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Making Of "Me quedé aquí"

Nunca es tarde si la dicha es buena. Con un mesecillo de retraso pero por fin tenemos el Making of de "Me quedé aquí".
Fueron dos intensos días de rodaje en los que aparte de conseguir las tomas buenas para el corto salieron cosas como estas:



Aprovecho la ocasión para felicitar a la actriz, Marta, que ayer entró en la veintena y sigue igual de espléndida, ¡¡Muchas Felicidades!!

Y el domingo... ¡Vuelve Kálòh! ¡Estrenamos El Doctor Kálòh contra El Ateo!

jueves, 25 de septiembre de 2008

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Trailercico

Ahí va el trailer de la tercera aventura protagonizada por el Doctor Kálòh, Crisis de Fe.



Un momento... ¿tercera? ¿Ponía la tercera parte? Pero.. ¿y la segunda?

martes, 23 de septiembre de 2008

Retornó Kálòh

El Doctor Kálòh retornó hoy a su lugar de origen. A Guinea no, a la Plaza de Oriente.

Aquí le vemos confundiéndose entre la multitud:

Muchas Gracias al pequeño grupo de irreductibles tolos que vinisteis y aguantásteis a pesar de esos problemones técnicos. En poco tiempo sabremos si mereció la pena...
Me voy a montar el vídeo.
Nasnoches.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Panda de Tolos os necesita

Hola a todos:
Panda de Tolos necesita vuestra colaboración.
Si las inclemencias del tiempo no lo impiden, mañana desde primera hora de la tarde vamos a estar grabando un cortillo protagonizado por el ya célebre Doctor Kálòh, y en una de las escenas necesitamos que haya un público escuchando a un personaje que estará predicando. No será mucho, no se os va a ver demasiado si es la vergüenza lo que os preocupa, como mucho de espaldas o de refilón, y no tendréis que decir nada... en principio, que luego si alguien se anima... ya estamos acostumbrados a la improvisación :P
¿Que te gustaría venir pero no quieres salir ni siquiera de espaldas ni de refilón? No pasa nada, puedes venir igualmente y echar la tarde con nosotros.
¿Que te gustaría venir pero no puedes hasta media tarde o así? Lo mismo de antes, nos alegra cualquier visita a cualquier hora, y de todos modos aquí no tenemos planning ni horarios ni nada así que lo mismo los que lleguen tarde aún pueden echarnos un cable con lo del público...
El corto estará protagonizado por Iago Morais que se estrena en la interpretación con el papel del mencionado predicador y por $ Dios Aga $ de nuevo como el Doctor Kálòh.
Habrá emoción pero también habrá ostias, habrá filosofía pero también habrá absurdeces... en fin, ya sabéis la dualidad en la que nos movemos en la Panda.

Siguiendo en nuestra línea, habrá barra libre de golosinas para los asistentes, y además, atención, se sorteará un original del Pollo Vegetal, es decir, uno de los dibujos que se utilizaron para hacer el corto. Una reliquia, vamos, jejejeje
Y después del rodaje, si se tercia, nos iremos de cañas, así que... con todos estos alicientes nadie puede no venir :P

La cita será mañana por la tarde a partir más o menos de las 4, así prontito para aprovechar más el tiempo, en la Plaza de Oriente, por los jardincillos de enfrente del Palacio Real y por la fuente de "los tigres donde los espíritus están de fiesta". No es una zona muy grande, nos localizaréis fácilmente, donde veáis a un negro bailando y a varios frikis blancos mirándole y grabándole... nos habréis encontrado jejeje.

Un saludo a todos y espero veros mañana por la tarde, ya sea delante o detrás de la cámara ;)